Alessandro estaba en su mansión preparando su espectáculo. Realmente no tenía mente para más nada. Daba un poco de pena verlo ojeroso y abatido. Él no podía explicarse muchas cosas y el saber que Emma no aceptaba quién era, le dolía. En su cabeza, todo se resumía a venganza y sabía que ella estaría en la fiesta. Obviamente, ella lo iba a seguir rechazando, pero era una necesidad, el acabar con algo que a ella la hizo sufrir. Fabrizio entró a la mansión y vió al hombre colgado de cabeza en la sala de Alessandro. El hombre seguía con vida y probablemente, sus órganos estaban casi en su boca. En otra ocasión, él lo hubiese felicitado, pero tuvo que mandar a Dereck a limpiar su desastre. Cristal había sido suspendida. Todavía tenía corazón de pollo. —Le diste trabajo a tu cuñado, Alessand

