LILLIE Italia, dos semanas después. Un nuevo día, un nuevo amaneces, una nueva vida con mi familia. Nunca me cansaré de disfrutar cada día junto a ellos, cada momento. Después de todo lo que hemos pasado, merecemos esta tranquilidad, aunque ese que no siempre me debo acostumbrar. Ser la esposa del mafioso más poderoso de Europa y tener sus hijos, nunca será algo fácil de conllevar. Sé que muchas veces habrá obstáculos, más cosas que enfrentar y personas que nos querrán separar, pero nada ni nadie podrá con nuestro infierno. Mis preciosos hijos llevan la sangre Mancini, y sé que con eso tengo para nunca descansar. Nadie más volverá a tocarlo y mucho menos apártalos de mi lado. ―Creo que es el momento de levantarnos, mis pequeños ―digo, a mis diablillos, y besos sus cabecitas. Se encuen

