>>—¡¿Qué fuiste tú quien me protegió cuando fui yo la que tuvo que arriesgar su vida simplemente para mantenerte con vida como si fueses una persona por la que hay que dar su vida?! ¡¿Qué fuiste tú dices?! —mi Saddy empieza a subir la voz y en el momento que hace esto le pongo una de mis manos en uno de sus hombros para que se calme y no haga más de cuatro cosas por las cuales puede que se arrepienta después. —Ey, tranquila —la jalo hacia mí —no vale la pena pelear cuando sabes que no tiene la razón, —admito —yo ya hasta deje de hacerle caso a cuando habla por que si me pongo a escuchar todas las idioteces que dice ya estaría muerto con un tiro entre ceja y ceja —remojo mis labios resecos y aprieto la mandíbula al sentir como es que el balazo que me ha dado empieza a doler por como

