Capítulo setenta y cuatro -Epílogo primera parte Han pasado meses desde que Khan dijo que volvería por mí y aún sigo aquí, pagando platos rotos que solo me hacen pensar que todo este tiempo estuvo jugando conmigo y nada más. La cárcel es como un lugar frío y oscuro donde tienes que tener cuidado hasta de tu sombra, por que a la mínima que te descuides estás con un cuchillo en la espalda y más si saben que eres una ex policía como yo. La única suerte que tuve fue que me alejaron como posible peligrosa potencial por asociarme a todas las muertes que Khan hizo en su momento y al estar en cualquier sitio siempre estoy custodiada de guardias que incluso hasta para comer me dejan las cadenas puestas. Al menos el único sentimiento que me mantiene viva y aquí es saber que allá afuera hay algu
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


