Capítulo setenta y uno Pov Saddy Despierto con la tintineante máquina de hospital que estuve escuchando todos estos días y lo primero que observo al abrir los ojos poco a poco es como el cirujano que antes me estuvo cuidando y demás me ve con mala cara al igual que la doctora que siempre hay a su lado y las enfermeras. —No han pasado ni las tres horas desde que te deje salir y mira ya como regresas —habla con voz fuerte —si te di la certificación de que te podías ir era por que sabia que te ibas a cuidar, pero ya veo que no puedo confiar en eso y ahora vamos a tener que tenerte aquí hasta que sanes por completo y puedas regresar a casa —me señala con su bolígrafo y niega mientras que me da la espalda y sale como un rallo por la puerta dejándome sola en la que anteriormente fue mi habita

