Sumida en la oscuridad.

1281 Palabras
Narra Emily. Siete semanas han pasado desde que ocurrió mi desgracia o como yo lo llamo el inicio de mi infierno. Briana no ha dejado de visitarme y le agradezco pero a veces quisiera que nadie me molestara. Me levanto de la cama y voy al baño a darme una ducha, después de duchada me visto y bajó a la cocina. Me preparo algo rápido y cómo, al terminar de comer tengo que salir corriendo al baño y vomitar todo lo que he comido, no he parado de hacerlo desde que me sucedió todo aquello. Al terminar lavo mi boca y voy de vuelta a la cocina, lavó todo lo que ensucie y subo a mi habitación, me acuesto en mi cama, sinceramente ya ni se para que cómo si cada vez que lo hago termino vaciando el estómago. Mi ventana es tocada por Briana, me levanto y voy abrir la ventana que se a convertido en su entrada y salida. —Hola Emi—. Dice al entrar y se queda oliendo al aire. —El día de hoy a sido pesado para mi, el entrenamiento no a sido nada divertido—. Se tira en mi cama. —Lamento escuchar eso Bri pero querías entrenar y ser una excelente rastreadora ¿no?—. Pregunto sin ánimo. —Si pero es demasiado para mi pobre nariz, si supieras lo que me ponen a oler—. Niego y hago una mueca. —Y que hay de ti saldrás de esta oscuridad algún día, tienes que demostrarle a ese estúpido perro sarnosos que eres fuerte y que no te dejaras vencer tan fácilmente—. La miro y suspiro derrotada. —No se por que no comprendes, nadie comprende lo que yo estoy pasando, Briana en serio quisiera ser la de antes pero no puedo, quisiera demostrar que soy fuerte y que no me afectó en lo más mínimo lo que él me hizo, o su rechazo pero no puedo, mira ni siquiera me salen lágrimas para llorar estoy seca—. La miro a los ojos. —En verdad me he convertido en alguien deplorable, insignificante que a veces pienso que solo soy una carga para mis padres y que te doy lastima—. Estoy siendo sincera con ella. —No digas eso Emily no eres una carga para tus padres y a mi no me das lastima, eres mi amiga y por eso estoy contigo, por que me importas Emi y te quiero—. Me abraza. —Lo siento si, se que no tengo ni idea por lo que pasaste, pero odio verte así sumida en la oscuridad, quiero a mi amiga de vuelta, esa que sonreía siempre aunque el día estuviera gris, esa que siempre irradiaba felicidad, la quiero a ella no a esta que solo es tristeza—. Me mira de pies a cabeza. —Mírate estás más delgada que ya ni te reconozco, tienes unas ojeras que pareces más muerta que viva, esta no es la Emily que yo conozco—. Agacho la cabeza, ella toma mi barbilla y la levanta para que la mire. —Pero aún así te amo Emily, aunque no seas esa chica que era como el sol de las mañanas, estoy contigo porque no voy a dejar que te dejes vencer por la tristeza y soledad—. Vuelve abrazar me fuerte. Tristeza y soledad esas son mis únicas compañeras y la oscuridad es la única que me abraza cuando estoy sola, es cierto que ya no soy la de antes y no creo que vuelva hacerlo. —Dudo mucho que vuelva ser la de antes Briana jamás seré esa chica, ella murió desde que ese maldito puso sus asquerosas manos en mi—. Ella me mira y niega. —Puede ser que no vuelvas hacer la misma de antes pero he aprendido de los humanos que ellos superan cada obstáculo que tengan en el camino y se que tu lo harás—. Me mira fija. —Me da tanto enojo ver que tu estás aquí tirada mientras él se ríe y divierte con sus idiotas amigos y pasea de la mano con la perra odiosa—. No se por que me cuenta eso. —Para que me cuentas eso Briana, yo no quiero saber lo que él haga o deje de hacer—. Miro a la ventana. —Es su maldita vida y él hace con ella lo que quiera no es mi problema—. Me mira con el ceño fruncido. —Ustedes no tienen un lazo, eso significa que no te afecta en lo más mínimo, pero sigues teniendo su olor es demasiado raro eso, tengo que investigar lo—. Mientras hablaba se puso la mano en la barbilla. —¿De que hablas que lazo?—. Pregunto sin entender la verdad no entiendo mucho de ellos todo eso es confuso para mi. —El lazo es cuando los mates se encuentran ellos quedan entrelazados, uno no puede estar sin el otro, aunque se rechacen, pero tu y Roberto al parecer no estaban enlazados aún y si lo estuvieron dejo de existir cuando él te hizo todo aquello, además tu no lo sientes por que eres humana y no te afecta, ventajas de ser humana—. Me explica. —Eso es bueno verdad que ese lazo ya no exista—. Ella asiente Y sonríe. —Si querida es muy bueno pero ya no hablemos de ello—. Asiento. —Yo vine a sacarte de aquí y no me mires así, solo será al patio vale, tienes que salir a tomar un poco de sol, estás muy pálida andando—. Me agarra de la mano para levantarme. —Vamos Emi párate si no lo heces te cargo, tengo la fuerza de un licántropo—. Sonríe como quisiera yo también sonreír pero no me sale. —Espera que todo me da vuelta—. Espero dos minutos y me levanto. Bajamos y vamos al patio hay estamos casi hasta el atardecer. Era hermoso ver el atardecer aquí, era como si el sol se ocultara tras las colinas o estuviera jugando las escondidas. Briana parte a su casa y yo vuelvo a sumergirme en esa oscuridad, como dijo Briana vivo sumida en la oscuridad. Es difícil pasar por una violación y que esa persona no te use una sola vez, sí no que lo hizo una y otra vez hasta cansarse, yo no tengo la culpa que yo fuera su mate, yo no le dije a la diosa luna que me emparejarse con él. Algún día le mostraré que los humanos no somos inferiores a ellos, solo por el hecho que nosotros envejecemos más rápido que ellos o por que no vivimos tanto como ellos, de que les vale vivir tanto si no aprenden verdaderos valores, y como convivir con las demás especies, son solo unos insensatos, engreídos, cobardes y sobre todo unos seres despreciables, claro que todos no son iguales pero hay algunos que no merecen la longevidad que les otorga su diosa. Y como en su especie hay tipos repugnante también los ahí en todas, hasta en la de los humanos por lo tanto pienso que ninguna especie es superior a otra todos somos auto destructivos. Sacudo mi cabeza por que me he desviado de mis pensamientos, ya no quiero ni pensar solo quiero sumergirme en la oscuridad y no salir más nunca de ahí. Se que me he sumergido en la oscuridad y cada día lo hago más, ella y la soledad son mis únicas compañeras y las únicas que me abrazan...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR