- estás despampanante- dice y besa mi cabello, sonríe y seguimos caminando. Me sonrojo ¿por qué tenía que decirlo? - gracias, tu igual- respondo algo tímida, observo a los hombres que nos rodean, estoy algo incómoda con ellos. - no te preocupes por ellos, son nuestros guarda espaldas, en ese lugar habrá mucha publicidad y noticieros- dice algo desinteresado. - no, no lo supuse- digo sarcástica. - el sarcasmo es la expresión más baja de inteligencia, Srta. Switt- sus ojos centellean. Oh Dios, algo planea. Lo miro y arqueo una ceja, el me mira satisfecho. abren la puerta del vehículo y entramos. - ¿qué te parecería quedarte en mi casa?- dice sensualmente y con sus ojos aún centelleantes. - yo...- no sé que hacer... Está claro que no veremos películas. -claro, me encantaria- no pue

