Se gira y continúa caminando, ahora más rápido, corro tras ella. - yo te amo, y no, sin conocerla se acostó conmigo muchas veces- frunce el seño. - aléjate de mí- Dios que haré ahora. La verdad ya estoy cansado de tantos problemas en nuestra relación. Sé que todas sus inseguridades son en parte mi culpa y es la principal razón que me hace querer cambiar y mostrarle lo importante que es para mi. - pero escúchame- digo desesperado. -¡no! Déjame en paz- dice. La tomo por una mano y ella no puede continuar. - sueltame- dice forcejeando. - ven aquí- digo tirando de su brazo. -¡no!- dice, intentando alejarse. Golpea mi pecho con sus pequeños puños y se gira para empezar a correr de nuevo. - ¿cómo que no?- ya perdí la poca paciencia. La alzo y la coloco en mi hombro, pasamos por un p

