Capítulo 13 Despierto de golpe, sentándome en la cama. Todo está oscuro, son las nueve de la noche según mi despertador. Miro a un lado, Pippi no está y tampoco su ropa ¿Se habrá ido sola a casa? Al fin y al cabo, ella quería una despedida ¡Y vaya que la tuvo! Me dejo caer sobre mis almohadas, cubriéndome el rostro con mis sábanas ¡Esto es una locura! No puedo creer que haya sucedido de nuevo ¡No debía de suceder! Pero tal como la primera vez, no me pude resistir, no pude ser fuerte y lancé por la borda a mi fuerza de voluntad. Suelto un suspiro, al menos todo ha acabado, de la peor forma, pero ha acabado. Ya no voy a volver a ver a Pippi en lo que queda del verano y con algo de suerte no la tendré que volver a ver nunca. Miro el techo, me llevo las manos al rostro ¡Por alguna extraña

