Capítulo 36 Maldita sea… ¿Qué carajos voy a hacer a partir de ahora? He estado al menos tres horas mirando el techo de mi habitación, sin saber qué hacer, sin tener ánimos para hacer cualquier cosa ¿Qué debo de hacer? ¡¿Qué debo de hacer?! Mi hija ¡Mi propia hija! Cree que soy un enfermo pervertido capaz de abusar de su amiga de dieciséis años ¡Mi hija cree eso de mí! ¡¿Qué pensará o hará si le digo que la verdad es que estoy en una relación con Pippi?! ¡¿Qué hará si le digo que me acosté múltiples veces con ella?! ¡Con su consentimiento! ¡Que la primera vez que lo hicimos fue porque Pippi se me aventó encima! ¡Técnicamente ella abusó de mí! ¿Cheyenne lo entenderá? ¿Lo aceptará? Ayer vi el horror y el asco en el rostro de mi hija, dos expresiones que jamás creí que vería en ella, menos

