José Manuel trabajaba muy feliz, no cabía de la dicha que sentía por haberse reconciliado con su gran amor y que ella aceptará quedarse en Bahía, eso le daba un poco de tranquilidad. También estaba muy satisfecho del progreso de Central Electrónic, lo cual se convirtió en un reto de él para la junta directiva. No hacia las cosa bien para ellos, lo hacía por si su mujer tomaba el poder. Él sabía que ella lo haría, sólo por el hecho de no ver todos los empleados en la calle, ella era muy sensible al dolor ajeno, aunque tampoco se dejaba engañar. -Hum ¡Qué cara! Reluce de felicidad- fue el saludo de Fidel al ingresar a la oficial - ¡Te fue muy bien! - dijo con malicia y reía al verlo con los ojos brillaron. - Ni para que te cuento - se descargó en la silla giratoria- ¡Están herm

