**Narra Charlotte** Las veces que había discutido con Chad nunca me había sentido tan amenazada, porque nuestras discusiones solían ser mayormente por mi, el nunca había empezado nada, y cuando lo hacía no era grotesco o duro al hablar. Pero, cuando salimos del restaurante su aura cambió por completo, su semblante no era el mismo. Aquella mirada sombría y ese silencio era muy incómodo, pero más me dejó helada cuando me habló de aquella manera, y eso no lo entendí. —¿Te refieres al Mesonero? —pregunté para asegurarme, porque me parecía algo totalmente ridículo, que se pusiera así porque solo ese hombre me haya sonreído, cosa que no es primera vez que me pasa. El volteó a verme indignado, con la boca semiabierta. —Si, Charlotte, sabes bien que me refiero a ese tipo. ¿Que sucede con el?

