Capítulo veintinueve La empresa está revuelta. Todos estamos dando lo mejor para sobrellevar la demanda de productos que sacamos hace dos días, pero es prácticamente imposible. —Clara, ve a producción y pregunta por qué no podemos tener la cantidad de lucros que mande a pedir ayer, —demanda el princeso con voz autoritaria —nunca antes habían tenido problemas y ahora sí, ¿no entiendo? —juega con su bolígrafo en la mano —los puntos de ventas están pidiendo el triple de lo que sacamos, pero no creo que haya problema con eso. —Entendido, jefe. Ya regreso —mi jefa sale corriendo de la planta y él sigue metido en su laptop resolviendo los problemas que le llegan de diferentes plantas sin ponerle atención al informe que le acabo de entregar sobre mi planta. Suspiro —¿Para que me hiciste

