- tómalo o déjalo - dije y él hizo un puchero - está bien, ya cenaste? - si, pero puedes hacer palomitas - claro El se fue a la cocina y yo fui a su habitación las sábanas estaban revueltas esa mujer en serio se metió en su papel además huele a perfume barato, voy al vestidor y tomo una camiseta blanca del armario y me la pongo encima, no pretendo estar con el abrigo todo el rato, al salir del vertido veo a Matthew entrar - te arrepentiste - dice con una sonrisa - no lo creo - dije apuntando a la cama - creo que roció su perfume por toda la habitación - demonios - dijo el al notar lo que le estaba indicando - por cierto por qué la camisa - no voy a estar con el abrigo - puedes estar en pijama cariño - no gracias - el pijama que me puse es demasiado pequeño y resalta dem

