Schmid me llamó esta mañana, me dijo que hoy podría aclarar mis malos entendidos con Clara, que había preparado un almuerzo para ambas en un restaurante de la ciudad. Estuve toda la mañana con Matthew quien insistió en acompañar, accedí pero con la condición de que esté lejos, no desconfío de Clara, está molesta pero no es peligrosa. Al llegar la hora del almuerzo un auto pasó por mi, Matthew y Mike irán en otro auto. Llegamos al restaurante bajé y me acerqué a la puerta - tiene reservación - dijo el joven que estaba en la entrada recibiendo a los comensales - me están esperando, el señor Schmid - claro - dijo para posteriormente guiarme a una de las mesas, ahí estaba Clara con cara de pocos amigos y Schmid tan sereno como es posible, al verme se puso de pie y mostró una amplia

