La entrevista que le hacían a Damián estaba saliendo en varios canales televisivos en este momento. Me quedé en mi cama con el teléfono en la mano viendo la entrevista en vivo a través de internet. Comenzaban a bombardear con un millón de preguntas y él respondía con mucha seguridad cada una de ellas. Me puse en pie, me coloqué mis zapatos de metedera, un suéter y salí de casa. Me dirigí al lugar donde se llevaba a cabo la entrevista, mi lugar era estar cerca de él, debo de apoyarlo. Pero cuando llegué la conferencia había tomado un descanso para que todos fueran por aperitivos. Buscaba a Damián, pero no lo encontraba, para mi desgracia me encontré con otra persona. “¿Miren que tenemos aquí?”, se me quedó viendo de pies a cabeza, pero su vista se detuvo más en mi vientre. Por iner

