Al fin él estaba pagando aún qué sea solo un poco por todo el daño que nos ha ocasionado. Pero no me siento feliz. “Ten” Simón me estiró una cajita roja. “¿Qué es?”, pregunté y él la abrió, mostrando un hermoso brazalete azul. “¿Por qué todo el mundo me regala cosas azules?” Pregunté, creo que el azul se convertirá en el color que más odio. “Solo recíbelo es tu regalo de cumpleaños, no todos los días se cumplen 19, aún eres muy joven Rachel, para vivir amargadamente.” “¿El amargado me va a decir que no me amargue la vida?” Él sonrió de lado y me quito el brazalete. “Era un regalo de Damián, si no lo quieres lo empeñaré” ¿Damián? Damián dejó un regalo para mí. “Espera Simón, si lo quiero, dámelo” él sonrió y me agarró la mano y comenzó a colocármelo, tenía una insignia, decía D&R.

