“Límpiate con eso” la enfermera me atiende a dos metros de distancia, le da miedo acercarse a mí, ja qué estupidez. Me apunta a un algodón con alcohol para que limpie mis heridas. En menos de dos meses ya me metí en tres o cuatro peleas, en casi todas ganó y en otras solo me llevo algunos golpes, pero nada me detiene a sacar, esta maldita irá contenida que llevo por dentro, estoy en el punto exacto que quiero acabar con todos por el simple hecho de que se me dé la gana, extraño a Rachel con un demonio, también extraño a Daisy, todos se burlan de mí por qué al final estoy aquí encerrado, después de haber logrado escapar por un poco más de 3 años. Dicen que estoy aquí por ser débil, aunque la debilidad es la mayor de mis fortalezas y esa debilidad ya tiene nombre y apellido. Salgo de enf

