‘Corre sin mirar atrás’ me gritaba mi cabeza, mis pies descalzos solo me hacían correr aún más rápido, no quiero detenerme, no quiero que me atrapen. Una luz roja se encendió en unos focos que estaban sobre la pared, pero no me detendré a preguntar ¿por qué? aunque creo que tengo una idea, quizá sea por mi huida que es de lo más seguro. Pero aún nadie me detenía, me pareció extraño, casi todas las puertas eran abiertas por mí, pero ninguna daba a un lugar en específico, solo miraba a más y más gente con sus miradas perdidas, balbuceando entre ellos, otros clavaban sus miradas en mí y hablaban entre dientes, otras solo estaban en un rincón jugando ajedrez u otras estaban siendo sometidas por los mismos hombres de blanco. El lugar estaba lleno de sonidos que salían de las incoherencias que

