?Rachel. Me desperté con los ojos pesados y un enorme dolor de cabeza, estaba recostada en la cama aún arropada con esa sábana, Nick estaba sentado aún lado de mí. “¿Estás mejor?” Negué con la cabeza, pero él se puso en pie y me arrojó un cambio de ropa, me fijé a la puerta y un hombre de blanco estaba sin vida en el suelo. “El fantasma te trajo ropa, te levantas o te atienes a las consecuencias, ya me harte de escucharte llorar Rachel, tú eres un espíritu alegre y no necesitas a Damián ni a nadie para salir adelante, siempre lo has hecho sola, solo respóndeme ¿cómo has vivido tu vida desde que Raquel te la desgracio?” “Siempre he estado sola” respondí. “Y no solo eso, eras ciega, no dependas de nadie, si intentaste matarte muchas veces, pero eras tú la que se mantenía con vida, así q

