❤ ️ Rachel. Al fin llegó el día del escape… Me siento muy nerviosa, solo veo el techo en esa cama tan dura, le insistí a Nick con que podíamos dormir en la misma cama para que no durmiera en el frío suelo, aparte da asco dormir con el olor que desprende es repugnante. Nick no paraba de moverse mientras dormía, estaba teniendo pesadillas, siento pena por él, ya que sé que se siente despertarse con pesadillas todo el tiempo, así que lo abrace y comencé a cantarle una melodía tranquila, para lograr motivarlo… “¡Uno, dos, El señor Y viene por ti! ¡Tres, cuatro, mejor cierra la puerta! ¡Cinco, seis, coge tu cuchillo! ¡Siete, ocho, mejor que te quedes despierto hasta tarde! Nueve, diez, ¡nunca volverás a dormir!” Le acaricié la espalda mientras le cantaba. “Qué linda canción” pronunció

