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Pov: Daniel
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¿Por que Paola esta actuando así?.
¿Acaso entró a su little space?.
-Dada me apatas- dijo mi niña en tono aniñado
-Lo siento corazón, ¿te sientes bien?- toque su frente revisando si tenía fiebre o algo pero su temperatura parecía normal. En ese momento un leve rugido salió de la pancita de Pao haciendo que se sonroja levemente.
-vamos a desayunar princesa- dijo Felipe arrebatando a Paola de mis brazos y tomándola por debajo de los hombros, al acomodar la mejor me dedicó una mirada de sorpresa seguida de una enorme sonrisa. -Alguien necesita un cambio- anuncio dando pequeñas palmadas en el pull ups que traía Paola debajo de su mameluco.
Me sorprendí enormemente al escuchar eso así que me levante de la cama me dirigí hacia ellos y aprete un poco el trasero acolchado de Paola. Efectivamente estaba mojada. Los tres nos dirigimos hacia la habitación de Paola, Felipe la recortó en el cambiador y comenzó a desabotonar el mameluco que tenía puesto, Paola no hacia la tarea fácil ya que apenas fue dejada en el cambiador comenzo a removerse y a pedir ser levantada incluso casi golpea a Felipe.
-Daniel podrías ayudarme a distraer la -pidió mi novio ya un poco desesperado.
Asenti -voy por su oso- dije y salí de la habitación para ir en busca de el oso de felpa que tanto le gustaba a mi niña. Estaba encima de las cobijas, rápidamente lo tome y me dirigi nuevamente a la habitación de Paola.
Al entrar ví a mi niña sollozando y a Felipe limpiando la cuidadosamente con un semblante serio y algo enojado.
-¿Que pasó?- pregunte mientras le entregaba el oso de felpa a mi niña.
-Le di una nalgada- respondio tranquilamente colocando ahora un pañal en vez de un pull ups.
-¿Por que?! - levante un poco la voz haciendo que Paola se sobre saltara y comenzara a llorar mientras abrazaba más fuerte su oso.
-No dejaba de moverse y no me hacia caso- Felipe hablaba tranquilo cosa que me enojo más, lo hice a un lado y termine de cambiar a Paola, al terminar la tome en brazos y comencé a arrullarla ya que seguía llorando no soltaba por nada su panda.
Felipe salió de la habitación mientras yo me quedé tranquilizando a mi bebé. Cuando la ví más tranquila me senté en la silla con ella. -No estuvo bien lo que hiciste nena- dije tratando de no sonar enfadado. -aunque tampoco estuvo bien lo que hizo papi, que te parece si ambos se piden disculpas- sugerí y ella asintió con sus pestañas aún húmedas.
Deje un beso en su frente para después levantarme, salimos de la habitación y bajamos hacia la cocina.
-amor, ahí alguien que quiere decirte algo- anuncie apenas ví a mi novio.
El se dio vuelta y prestó me su total atención.
Paola, que seguia teniendo sus ojitos húmedos, extendió sus brazitos en dirección a Felipe, aun sin soltar su oso el cual lo tenía bien agarrado de una pata. Abría y cerraba sus manitos. Felipe suspiro y finalmente cargo a Pao.
-Pedon- dijo bajito y con voz quebrada, poco a poco pequeñas lágrimas empezaron a caer por sus ojitos.
-Tranquila preciosa shshshsh- Felipe comenzo a mecer a nuestra bebé ya que había comenzado a llorar- No te pongas así mi nena, yo también lo siento fui muy duro contigo, ¿me perdonas? -.Paola asintió y recargo su cabeza en el hombro de mi novio.
Me quedé fascinado contemplando la hermosa escena hasta que un pequeño rugido proveniente de el estómago de nuestra bebé hizo que Felipe volviera a entregamela para seguir preparando el desayuno. Apenas dejó a Pao en mis brazos esta comenzo a removerse y pedir nuevamente los brazos de mi novio.
-Quédate con daddy un momento corazón, papi tiene que preparar el desayuno- dijo calmadamente mientras cortaba un poco de fruta y la ponía en un bowl.
-Papi, quiero papi- respondió comenzando nuevamente a llorar.
Felipe se quedó helado apenas escucho como lo habían llamado.
Rápidamente dejó lo que estaba haciendo y se abalanzó hacia Paola, desesperadamente la arrebató de mis brazos y comenzo a dejar besos por toda su carita haciendo que mi pequeña dejara el llanto y comenzara a soltar burbujeantes carcajadas.
-Si mi niña, yo soy papi, yo soy tu papi- pude ver como pequeñas lágrimas salían de sus ojos haci que me acerque a ambos seque sus lágrimas y deje un beso en sus labios, debía admitir que estaba un poco celoso pero a la vez feliz ya que se podría decir que eran como "sus primeras palabras".
-cariño puedes terminar de picar la fruta, parece que mi bebita no quiere alejas se de mi- pidio amablemente.
Acenti y comencé a picar lo que quedaba de fruta, solo espero no cortarme por que esto de la cocina no se me da.
-Pao, puedes decir da-ddy- dijo Felipe como si estuviera enseñando a hablar a la pequeña, voltee discretamente y pude ver que grababa aquella escena con su teléfono apoyado en un vaso de cristal que estaba cerca.
Pao se quedó unos segundos callada y con una voz aniñada volvió a hablar- ¿daddy?- respondió.
-Si mi vida daddy, el es tu daddy- escuchaba la emoción de Felipe en su voz mezclada con felicidad. -ahora ¿quien soy yo?- pregunto. Termine de picar la fruta y voltee para poder ver mejor la escena.
-PAPIII- grito emocionada y abrazo fuertemente a mi novio, me acerque lentamente para poder participar también en el juego. -¿Y quien soy yo corazón?- pregunte con una enorme sonrisa.
-DADDY- volvió a gritar emocionada. -Así es princesa yo soy tu daddy- la tome en brazos y comencé a levantarla y bajarla en el aire, cada vez que la bajaba dejaba pedos en su cuello ocasionando fuertes carcajadas.
Estuvimos un rato más hasta que Mi celular comenzo a sonar por lo que tube que dejar a Paola con Felipe. - Ahora vengo iré a contestar. - salí de la cocina y salí un momento al patio para poder hablar sin interrupciones ya que al parecer era una llamada importante.
...
Termine la llamada así que entre a la casa y camine de nuevo a la cocina, mientras más me acercaba, empece a escuchar el fuerte llanto de Paola, comencé a correr hasta llegar a la cocina donde ví a Pao con la carita Roja y los ojitos hinchados mientras que Felipe arrullaba tratando de tranquilizarla. -Ahorita viene daddy corazón, fue a contestar el teléfono- dijo tratando de tranquilizarla desesperadamente.
-DADDYY~- grito mientras lloraba. Ese sonido hizo que me Estremeciera así que rápidamente camine hacia ella, al verme extendió sus brazitos en mi dirección abriendo y cerrando sus manitos.
Rápidamente la cargue y comencé a mecerla. Ella se aferró fuertemente a mi camisa mientras lloraba. -¿Que pasó? - pregunte un poco alarmado.
-No lo se, cuando te fuiste comenzo a buscarte con la mirada y al no verte estalló- explicó Felipe.
Estuve un rato más mesiendo y calmando a Paola hasta que nuevamente su estómago demandó atención. - Vamos a alimentar al monstruo que esta aquí adentro, si no lo haremos enojar más, además ya es tarde para tu desayuno- dijo Felipe arrebatando a Pao de mis brazos y sentando la en su sillita alta.
-Nena, me prestas tu pandita- pidio el amablemente. Paola negó rápidamente con la cabeza. -Mio- dijo abrazando fuertemente su animal de peluche y soltando hipidos.-
-Es para que no lo ensucies mientras comes nena. - trato de negociar.
un pequeño puchero se formó en su carita y finalmente entregó su oso a Felipe el cual lo dejó en la barra frente a ella pero algo lejos para que no lo alcanzará y manchara.
Felipe dejó un pequeño plato con la fruta y otro con huevo revuelto con jamon en la mesita de la sillita alta. Le colocó un babero y me pidió que la alimentará entregandome una cuchara para hacerlo.
Tome un poco de huevo y lo acerque su boca, comenzo a comerlo tranquilamente hasta que llegó el turno de la fruta. Me levante de mi asiento y comencé a buscar un tenedor para poder darle la fruta. Regrese y ví como Paola tomaba pedazos de fruta y torpemente los metía a su boca, como si de un bebé aprendiendo a comer se tratase.
Regrese nuevamente a mi lugar y tome un poco de fruta con el tenedor, lo acerque a su boca pero esta giro la cara en dirección contraria, intente nuevamente pero esta vez trato de quitarme el tenedor de las manos. -Yo- dijo mientras nuevamente trataba de quitarme el tenedor de las manos.
-¿Quieres comer tu solita bebé?- Paola asintió así que la deje comer sola, solo que no le deje el tenedor ya que aun que era de plástico y especial para bebés, se podría lastimar con el.
Me senté en mi propio asiento junto a Felipe, nosotros hibamos a comer fruta con yogurt y tostadas.
...
Terminamos de desayunar y de ordenar un poco la cocina así que tome a una Paola llena de jugo y restos de fruta por todos lados y la saque de su sillita.
Subimos escaleras arriba hacia su habitación y comencé a quitarle el sucio mameluco que traía, al parecer el babero no funcionó ya que esta llena de jugo de frutas por todos lados.
-vamos a bañar a esta princesa para que este limpiesita- dije dejando besitos cortos por toda su pancita. Mi niña comenzo a reír fuertemente, mientras yo la desvestia mi novio preparaba la bañera y todo lo demás.
Con todo listo pusimos a la bebé en la bañera y agregamos la bomba de baño junto con las burbujas, apenas estuvo en contacto con el agua comenzo a salpicar por todos partes y a mojar todo el baño mientras reía. Felipe y yo hechamos algunos juguetes para que se distrajera con ellos y al parecer funcionaron a la perfección. Paola estubo demaciado concentrada jugando que ni siquiera chisto cuando empese a lavar sus partes íntimas.
Al terminar dejamos ir el agua y con la ducha plegable quitamos el resto de espuma. La enbolvimos en una toalla y salimos para vestirla. Deje que Felipe le pusiera el pañal y la crema mientras que yo buscaba algún conjunto de ropa. A diferencia de hace un rato Paola se esta dejando cambiar perfectamente y juega con sus manitas pacíficamente.
Cuando mi novio termina su tarea me cede el lugar para que ahora yo pueda cambiar la. Escogi un vestido de overol amarillo con diseño de WinniePhoo y una blusa manga larga con flores y pequeños phoos
Cuidadosamente empece a vestir a mi niña que seguía concentrada en sus manitas incluso hacia algunos balbuceos, no se que edad tendrá ahora pero creo que no pasa de un año.
Al terminar de cambiar la veo como Felipe llega con una secadora pequeñas ligas para el cabello, un peine y dos moños pequeños de color amarillo, lo mire confundido ya que el cabello de Paola es demaciado corto como para que se pueda hacer algún peinado.
-Ya veras- dijo confiado como si hubiera leído mi mente. Lo primero que hizo fue secar su cabello con la secadora para posteriormente desenredar lo con el peine, lo hacía con mucha delicadeza y habilidad lo cual me sorprendió bastante, no recuerdo haber visto a Felipe viendo videos o tomando cursos para hacer peinados. Cuando hiba a la mitad del camino paola comenzo a moverse inquieta al parecer su paciencia se estaba agotando.
Una idea atraveso por mi mente, rápidamente saque mi teléfono y busque canciones de Disney en el. Puse la primera que ví la cual era "hakuna matata" de "el rey León" apenas comenzo a sonar Paola concentró toda su atención de donde provenía esta. Sonreí victorioso y le entrege mi teléfono para que viera también el video.
Un par de minutos después Felipe estaba apuntó de terminar su "obra maestra" o al menos así lo llamaba El y Paola seguía entretenida escuchando "libre soy" de "frozen". Pude ver como Paola aserco su manito a su boca y comenzo a chupar la rapidamente rebusque por los cajones de la mesa cambiador hasta encontrar una pequeña mordedera Rosa de goma.
Le saque el manito de la boca y lo reemplaze con esta. Funcionó bastante bien ya que comenzo a mordisquear y chupar aquel objeto gomoso. Limpie su manito la cual estaba llena de saliva y deje que siguiera viendo aquellos videos musicales de Disney
Un ratito más había pasado cuando Felipe finalmente anuncio que había terminado. Observe su creación y me quedé boquiabierto ya que a pesar de que Paola tuviera un cabello demaciado corto Felipe se las había arreglado para peinar lo de esa manera
-¿Que tal eh- dijo Felipe presumiendo sus habilidades.
-¿Como hiciste eso?- pregunte sorprendido.
-Bueno pues, me e Estado viendo algunos tutoriales y María me dio algunos concejos- decía sonriente mientras rascaba su nuca.
Deje un beso corto en sus labios para posteriormente tomar en brazos a una Paola que seguía concentrada viendo el celular.
Al quitarle el teléfono y acomodar la en mi cadera un pequeño puchero se formó en sus labios.
-Nena, que te parece si vamos a ver una película abajo nosotros dos en lo que papi se baña- sugerí alegremente. Y
Paola asintió entusiasmadamente como respuesta.
Llegamos a la Sala, senté a mi bebé en mis piernas y puse la nueva película de Disney "encanto ". Paola miro atenta la pantalla y aproveche para hacerle una señal a Felipe de que se fuera sin preocupaciones a bañar, el asintió y desapareció escalones arriba.
...
La película ya hiba a la mitad cuando Felipe apareció con un biberón con leche, me dijo que Enrique le aconsejó que le diera una hora específica para tomarlo e incrementar su ingesta.
Lo deje en sus manos y sin dejar de mirar la pantalla lo metió en su boca y comenzo a beberlo.
Felipe me dijo que fuera a bañarme y que el se quedaría con Pao.
Asenti y me levante del sofá para cederle el lugar a mi novio.
Camine escaleras arriba y al llegar a mi habitación mi celular comenzo a sonar, "Hernesto" decía la pantalla.
...
Salí de la ducha para después poderme cambiar. Al terminar con eso baje y ví a mis dos personas favoritas en todo el mundo concentradas aún viendo la misma película, me acerque a ellos y me senté a un lado de Pao de manera en que ella estuviera en medio de ambos.
La película finalizó y junto con ella la paz y el silencio ya que Paola empezó a rebotar en su lugar mientras decía -más, más maaaas- con su tono infantil y suplicante.
-Ya se acabó bebé, por que mejor no hacemos otra cosa- sugerí. Pero al parecer mi sugerencia no complació a mi niña ya que fruncio el ceño, hizo un puchero e infló los cachetes. Aquella acción me mató de ternura tanto que si ella me lo pedía así le pondría la maldita película todas las veces que quisiera.
-Que te parece si vamos a jugar a tu guarderia corazon- dijo ahora Felipe.
A Paola se le iluminaron los ojos al escuchar eso, era un brillo que reflejaba inocencia y emoción. Asintió enérgicamente y extendió sus brazos a Felipe.
Este la tomó contento y se dirigió dirección a la Guardería.
Segui a ambos hasta llegar a aquel lugar. Felipe me pidió unas rodilleras así que fui a buscarlas, se las entregue y el se las colocó. La bajo al piso y ella felizmente gateo hacia la cocinita de juguete.
Estuvimos jugando con ella al menos una hora hasta que vimos que empezaba a cabecear. Revise la hora en mi teléfono y ví que ya pasaba de la hora de su su siesta. Le informe a Felipe y el asintió.
Tomó a Paola por debajo de los hombros y la acuno en sus brazos.
-Cuando despiertes seguimos jugando ¿vale nena?- dijo suavemente.
Un pequeño puchero se formó el la carita de Paola pero asintió, debe estar muy cansada al no protestar ni poner resistencia.
Salimos de la habitación y mientras Felipe subía con Paola en brazos a su habitación, yo me dirigía a la cocina a preparar una mamila para mi bebé.
Subí con ella en brazos y al llegar pude ver que me estaban esperando. Pao extendió sus brazitos hacia mi así que la tome en brazos. Felipe me cedió el lugar de la mecedora y me senté con Paola en ella. Le entregue su biberón y ella comenzo a beberlo mientras cerraba sus ojitos. Con cada trago que daba su energía hiba desapareciendo hasta que finalmente cayó a los brazos de Morfeo.
Con ayuda de Felipe la deje en su cuna, encendi el monitor de bebés y ambos salimos de ahí para poder dejar descansar bien a nuestra bebé
-Amor, tenemos que hablar- dije al salir de la habitación.