Después de ese fin de semana tan intenso para ambas parejas el lunes no era fácil de enfrentar, Javier y Angélica simplemente no se querían levantar y é le decía —Te doy el día libre no quiero ir a trabajar. —Suena bien, pero debes ser responsable y tienes bastantes pendientes este día. —¿Por qué tienes que ser tan eficiente? —Para eso me contrataste como tu asistente. —Si, pero todavía no entras al trabajo y aquí mis únicas reuniones son contigo. —Eso espero —le respondió Angélica con una mirada muy seria. —Me gusta ese carácter, amor te das cuenta de que faltan sólo dos semanas para la boda yo se que para nuestro viaje a España falta un poco más así que quiero que vayamos a un hotel muy lindo en el sur junto a las Torres del Paine de luna de miel, aunque solo sea una semana. —¿Pe

