Todos los guardias que habían llegado con anterioridad salieron detrás del hombre que les había dado la orden. Erik se rezagó para intentar pensar en un método de escape, pero no le fue posible hacerlo, estaba en una zona sin salida y el único camino disponible era el que los guardias seguían. Así que para pasar desapercibido se colocó detrás de ellos y corrió en su dirección para pensar en un nuevo plan. Estaba claro que los invasores también eran sus enemigos. —¡Muy bien equipo, a mi cuenta entramos en la habitación!—Pedía un hombre perfectamente armado y encapuchado que estaba avanzando por los pasillos. La invasión que se estaba llevando a cabo en las bodegas de aquel sector era por parte de un grupo vestido de blanco con botas militares, ametralladoras y pantalones estilo militar.

