Una noche más había pasado y una persona probaba sus talentos como escritora. Cristal la asistente de Sandra deseaba empezar por su cuenta y lo había hecho a escondidas. Todos los días cuando salía del trabajo perfeccionaba esta disciplina siempre con la idea de superar a su jefa. Aunque tardo en darse cuenta que lo mejor que podía hacer era seguir su propio estilo y no imitar el de ella. Práctico con múltiples historias y solo se pas mostraba a personas que nada tuvieran que ver con lo laboral. Después de varios intentos se quedó satisfecha con el resultado final. Ese día su humor era otro, la alegría por la escritura le provocó ese cambio y no tardaría en emprender en ese sendero. La búsqueda inalcanzable. Abrí la puerta y el sol me dio de lleno en la cara....Me ardieron los ojos de

