─¡Felicidades! ¡PRIMERA MISIÓN COMPLETADA! ─comentó Arthas abriendo los brazos, como si quisiera darnos un abrazo. Todos sonreímos. Era verdad, no sabíamos que nos esperaba, pero, superamos el primer obstáculo, y lo hicimos juntos como un verdadero equipo. Ese, era motivo suficiente para sentirnos orgullosos de nuestro trabajo─. No cabe duda ─continuó Arthas─, de que son un verdadero equipo. ¡Debieron verse! Y ustedes ─dijo acercándose a los gemelos─, ustedes si que son unas bestias, lo digo en el buen sentido. Aun no puedo creer que lograran derribar una muralla como esa. Los chicos cruzaron miradas. La sonrisa se borró de sus rostros. Voltearon a vernos en busca de ayuda. Sin embargo, no la encontraron. ─Nosotros, nosotros no derribamos la muralla ─dijo Daniel. Arthas lo vio asombrado.

