Hanna Harrison Me fui inmediatamente a mi oficina, no había tiempo que perder… ahí tengo un baño para mi uso personal en donde me metí de prisa, me observé en el espejo… tenía el lápiz labial totalmente corrido y el cabello despeinado, la ropa mal puesta y una terrible ansiedad que se liberaba en todas mis entrañas, que ganas de profundizar en la intimidad con Demian, sentir ese cuerpo caliente y fornido sobre mí… jadear su nombre al vaivén de nuestras pasiones más profundas. Me mojé la cara con agua fría y luego, reparé mi maquillaje, me arreglé la ropa y salí del baño. Me senté en mi silla intentando tranquilizarme un poco, todo se había suscitado muy de prisa, las ideas revoloteaban con gran velocidad en mi cabeza, internamente deseaba que nadie nos haya visto, que no existieran te

