Hanna Harrison. Demian no quiso ir conmigo en el auto, decidió subirse a su endiablada motocicleta, me opuse de acompañarlo, no importa que sea una mujer divorciada y que nadie conozca mi historia con él, no sería adecuado que nos vieran llegar juntos de esa forma a un lugar en donde se encuentran todos mis trabajadores. Cuando llegué al puerto, él ya estaba ahí… había llegado más rápido que yo, como sea, solo debía darle este maldito recorrido como parte de un protocolo de inducción y todo acabaría. Al llegar al muelle y acercarme a la caseta de vigilancia, enseguida nos dejaron pasar, procedí entonces a hacer una reunión con todos los encargados y jefes del sitio para presentar a Demian con ellos. Como es de esperarse en la personalidad de este maldito hombre, fue muy amable y basta

