Aaron Salgo del departamento con el corazón apretujado por la emoción y la esperanza, esperando que mi padre sea lo más honesto y solidario conmigo, más bien, espero que pueda no juzgarme y me apoye. De mi abuelo espero que comprenda y no cometa el mismo error que con mi madre. Llevo aquel traje que guardaba para cuando tomara posesión de las empresas. Sabía que ese día cambiaría mi vida, sería expuesto al mundo, mi vida estaría bajo reflectores, cenas, grandes negocios y entre mucha envidia y avaricia. Este era mi traje para enfrentarme a ello. Ahora es la armadura necesaria para reunirme con estos dos hombres. Entro al departamento con la seguridad de que pronto tendré en mis manos el rumbo de mi vida. La mujer del servicio anuncia mi llegada. Mi madre, mi hermana y Noemi están

