CAPÍTULO VEINTIUNO Pen salía corriendo de la habitación para pelear. A diferencia de la niebla negra de afuera, esta cosa negra no desaparecía, simplemente se dispersaba para todos lados. - Tinea, te vas a derretir junto con todo lo demás en esta habitación. - les gritó. Pen observó y se dio cuenta de la onda de niebla ácida que estaba rodando en dirección a la realeza. - Debemos derrotarlo, ahora. - Pen le dijo lo obvio a Tinea. - Bienvenido a la pelea, ¿recién llegas? - le respondió medio gruñendo. Ella voló por encima de Brule directo hasta la otra pared, pegándose a ella. El monstruo sin manos se volteó para enfrentarlos, al instante que lo hizo Tinea cargó contra Brule con toda la velocidad que pudo liberar. Pen apretó los dientes cuando la espada izquierda rebanó la cabeza de Bru

