CAPÍTULO TREINTA Y DOS - Eso no es justo. No son ni siquiera las reglas con las que acordamos esto. - le dijo Elrox y los otros Dioses empezaban a enojarse también. - No sean malos perdedores. Al menos pudieron pelear. Todo lo que hice fue estar aquí y mirar. - dijo Brule y se sintió dejado de lado. - Brule, déjame contarte un secreto. Cuando te hice, fuiste la cosa que literalmente me costó menos esfuerzo hacer. Eres igual que una lata aplastada al costado del camino. - le dijo Elrox. Brule se sintió horrible cuando Elrox le dijo eso y se quedó mirando el piso. - Oye, no importa, igual él es mejor de lo que tú nunca serás. - le dijo Ventrix a Elrox, saltando a defenderlo. - Gracias. - dijo Brule, pero todavía se sentía horrible. Su creador le acababa de decir que era un inútil y eso

