A Daniel se le comenzó a hacer costumbre admirar la espalda de la chica con quien, luego de sentir que era seguro dormir sin tener que involucrarse más allá de lo s****l, porque ella también había declarado no querer nada serio, estableció un tipo de relación de amigos con derecho que ambos disfrutaban demasiado. Pero, además de eso, ambos seguían siendo amigos, así que, antes o después del sexo podían hablar de lo que fuera, y sus dos principales temas de conversación eran Diana y el trabajo porque, sin querer, habían terminado por establecer un tipo de sociedad laboral que los beneficiaba mucho a ambos. Sin embargo, aunque se consideraba alguien que decidió firmemente jamás involucrarse personalmente con alguien, no dejaba de sentir curiosidad por esa chica, por eso Daniel siempre ter

