Su boca se abrió demasiado grande, no podía creer lo que veía, por eso, tal vez, también sus ojos se abrieron enormes, como buscando ver más de lo que veía, para entender más de lo que no comprendía. —Eres mi mejor amiga —dijo la azabache en un tono de reclamo que asustó a dos que se besaban, separándose de inmediato—, y tú eres mi hermano. ¿Qué mierda pasa con ustedes? —Porque es tu mejor amiga, y porque yo soy tu hermano, ¿no podemos salir juntos? —preguntó Daniel y Diana se molestó tanto que le dio tremendo golpe en la nuca al otro azabache, tan fuerte que seguro hasta el chef de ese lugar lo escuchó. —No a mis espaldas —declaró la furiosa azabache, fulminando con la mirada a un hombre ya no tan joven que le veía algo furioso. Y es que, a pesar de todo, ser golpeado por su herman

