─No puedes ordenarme nada, no soy nada... ─lanza manotones molesta. ─No lo entiendes. Ellos no... ─toma de sus muñecas con delicadeza. ─¿Ellos? Se acerca Morrigan a los dos. ─¿Que te paso ahora? ─dice con cierto tono de desagrado, viendo su cuerpo de arriba abajo. ─Nada, estoy bien. ─pasa de lado de Morrigan muy molesta. ─Lo siento. Pero ahora es imperativo que lo sepa, recibí una llamada ─dice Morrigan con tono serio. ─¿de qué hablas? ─pregunta mirando su alrededor. Saca su móvil y se lo muestra. ─¿quien es... ? ─pregunta tratando de quitarle el móvil a Morrigan, pero no lo consigue ya que ella es mucho mas rapida. ─Quitar las cosas de esa manera es de mala educación ─dice entregando el móvil a Damián. ─Dime, ¿quien es? ─insite mirando a Morrigan amenazante. ─No es tu asunto,

