El pánico se apodera de mi, perder a mis hijos o que ellos me vean morir es el mayor de mis miedos, los mismo que justo ahora, en este momento se han hecho realidad, Damián tiene su brazo sangrando, cree que al tener la mano cerrada nadie lo nota, pero es imposible no ver el rojo de su sangre en sus enormes manos blanca con un toque pálido, que no sabría decir si bien es por su ira o porque está perdiendo demasiada sangre. Su hermana ha perdido mucha mas sangre aun, aunque Atenea presiona la herida, el que tenga dos orificios no ayuda, mis niños están temblando como dos ratoncitos mojados. Todo esto es lo que trate de evitar en mis hijos, en mi vida y ahora estamos aquí en este maldito asunto rodeado de personas que solo quieren matarnos por el. Creí que Atenea nos ayudaría hasta que Mo

