Mauricio Vitale Salimos de la ciudad a alta velocidad, los caminos despejados y sin contratiempos, debo reconocer que Dante hace bien su trabajo, quizás me pasé un poco al culparlo por las cosas que han pasado con Alicia, pues si bien su responsabilidad también tiene muchas otras a cargo y las cosas son así por que está perfectamente calificado para el cargo. De hecho todos lo están. Alicia, se durmió en mi hombro, es como si estos días no hubiera podido pegar el ojo, sus ojeras son notables, sus respiración es tranquila ahora, se ve cansada y aún así; hermosa. La abracé a mi cuerpo y no se como pero logre sentarla en mis piernas, ella se acomodó y metió su cara en mi cuello. El camino a la casa es largo, vamos a una de las casas privadas a las afueras de la ciudad, allá nos esperan mi

