Alicia Holmes Mauricio me dejó con la palabra en la boca y muy enojada, lo vi desaparecer en dirección al despacho y quise ir detras, él y yo no habíamos terminado, pero por la insistencia de Lucían y Tere me rendí, fui a mi habitación en compañía de ellos. La orden de dormir juntos ya estaba dada y nadie movería ni un musculo para ayudarme. No si él estaba en casa. Al llegar a la puerta de la habitación Tere dijo que bajaría a traerme un té para los nervios y Lucían se quedó abogando por el animal ese. — Alicia, se que es mucho pedir sobretodo después de lo que acaba de pasar, pero te pido en serio que le tengas paciencia. Él no es un hombre fácil y menos si quieres abordarlo a las malas. Estas siendo muy impulsiva, pudo haber sido peor… — Niego. — Nadie me entiende a mí, él no ti

