Se supone que debería estar haciendo las maletas, ya que mañana a medio día ya nos vamos. Y, sin embargo, me encuentro tumbada en mi cama con unos increíblemente dolorosos cólicos menstruales que me tienen inmóvil. Este mañana, temprano, debido a que el dolor no me dejaba dormir, he empezado a empacar y al menos he terminado el equipaje de Axel, pero me he visto incapaz de seguir con mis cosas. Así que después de comer me he tumbado en la cama y ya no me he vuelto a levantar de ella. Mi, que sí ha terminado de hacerlas, ha salido a comprarse algunas cosas que le faltaban y con ella se ha llevado a Axel haciéndome el favor, porque realmente estoy adolorida y ahora mismo no podría hacerme cargo de mi bebito ni, aunque quisiese. Una de las cosas que más echo de menos del embarazo, sin dud

