Ya es la hora de comer y los nervios que había conseguido sumprimir vuelven a mí. Tras las pequeñas disputas entre Peter y su familia, hemos proseguido a las presentaciones. He pasado mucha vergüenza, siendo sincera. Toda la atención estaba en mí y en Axel y eso me ha puesto nerviosa. Pero por suerte, he conseguido decir frases con coherencia, aunque pocas. Tras eso, Julia, que supongo que se ha dado cuenta de mi nerviosismo, nos ha propuesto que desempacaramos los equipajes en las habitaciones. Pero lejos de calmar mi nerviosismo eso me ha puesto mucho más nerviosa. -Hay una habitación de sobra, pero esta llena de trastes ahora mismo. Si nos hubierais avisado, la hubiésemos podido poner en órden-Julia se ha disculpado. -Vamos Julia. ¿De verdad crees que tendrán algún problema en compar

