Amanece y me levanto de la cama con cuidado de no despertar a mi mujer y a mi hijo, me doy una ducha y bajo. — buenos días, hijo, ¿cómo amaneces? — mejor que nunca madre. —. ¿Y Daniel, como paso la noche? — bien la enfermera le paso un tratamiento intravenoso y eso calmo sus dolores, es una bendición que la niñera sea enfermera. — sí, madre que creo que es la mejor idea que se me ha ocurrido, quiero que sirvan el desayuno en el jardín, voy por Gabi y Joan, los bogados deben llegar como en una hora. Subo y los encuentro jugando en la cama, buenos días, familia. — buenos días, amor, no sentí cuando te levantaste — princesa estaban rendidos ahora a levantarse que es hora de tomar el desayuno. — vamos hijo, nos aseamos y bajamos — ¡buenos días! Suegros. — buenos días, Gabriel

