Luego de llamar a Joel y contarle todo lo sucedido llame a la niñera de mi hijo, mientras ella llega nos damos una ducha y mi hijo se quedó dormido. Hola, señor Manuel, ¿cómo está? — ¡Bien! Dentro, de lo que cabe Jessy, necesito platicarte una situación por la cual pasamos para que entiendas la petición que quiero hacerte. ¡Fuimos víctimas de un secuestro! — ¿cómo? — ¡Sí! La mujer que saco el niño de la guardería era su madre, pero también la persona que nos secuestró. — ¿pero si usted habló conmigo? —. Estaba amarrado y su cómplice me apuntaba, tenía que colaborar para salir lo mejor posible de eso. Lo importante es que ya están muertos y no podrán hacernos daño de nuevo. — ¡por Dios, y mi pobre niño! — él está bien, está dormido en estos momentos. Sonará muy loco lo que q

