Amanece y hago mi rutina de aseo, me coloco un vestido y unos tacones bajos porque no sé cuánto tiempo deba estar de pie. Mi barriga ya se nota, es imposible que pase desapercibida bajo a tomar el desayuno para ir a la comisaria con mi suegro y espero que ya estén los abogados al tanto. Al bajar están unos caballeros en el comedor junto a mis suegros. Buenos días, familia, ¿cómo amanecieron? — bien hija, ¿y tú como amaneciste? La barriga, cada día se nota más, ¡te ves hermosa hija! — gracias, suegra. — hija, ellos son los abogados que pediste ayer, ella es la esposa de mi hijo caballeros. — mucho gusto, Gabriela Fuente Mayor. — mucho gusto, señora, yo soy Felipe y él es Manuel, representamos el bufete de abogados, nonos somos el número uno. — qué bueno, caballeros, espero qu

