Narra Salvatore Todo había cambiado, por segunda vez, y me refiero a que Elira yo la traje a mi vida, me volcó todo a mi alrededor, me pegó sus mañas, su carisma, aprendí mucho de ella, la amé, la cuidé y luego ella se marchó. Entonces, mi vida volvía a ser la misma porquería de siempre, una rutina de solo trabajo con vacíos muy grandes ante su ausencia, y cuando regresó, que nos casamos entonces volvió nuevamente a cambiar mi vida, incluso, no nos habíamos reconciliado cuando ya la había hecho distinta. En nueve meses la cambiaria otra vez con la llegada de nuestro hijo, un ser que se forma en su vientre y ya lo amo. El deseo de ser papá ha navegado dentro de mí por mucho tiempo, desde la vez aquella donde sospechamos un embarazo. Me hacia las preguntas de cómo serían unos nenes c

