Narra Salvatore Algo ocupado me encontraba en mi despacho, pues tenía que contratar nuevamente un buen equipo de seguridad para la casona, ya me había comunicado con Pablo, uno de mis mejores hombres, quien anteriormente fue guardaespaldas de Elira. No vayan a creer que estoy llenando de hombres la casa otra vez para tener encerrada a Elira nuevamente, sino que no puedo pretender llevar una vida como si no fuera mafioso, de todas formas debo cuidarla de cualquier inconveniente y más de nuestra residencia. Hoy ya habían terminado de limpiar absolutamente la casa completa, todo brillaba de limpio, la casa olía muy bien y todo empezaba a tomar forma otra vez con los cambios que estábamos llevando a cabo. Me había hecho cargo de contratar una joven que se estaría encargando de la c

