—Lyssa Monrrou— En sus ojos no cupo la impresión que le causó ver cada una de las imagenes que le había entregado. Detalló cada imágen y un conjunto de emociones decoró su rostro, entre ellas pude identificar la confusión, el enojo y la frustración. Tal vez, también, miedo. —Te juro, Lyssa... —se apresuró a hablar. —Oh vamos, Undersom, te vas a atrever a negar algo que está capturado en imágenes —solté molesta, mientras lágrimas se deslizaban por mis mejillas—. Deja de ser tan cínico y mentiroso ¿Cuándo mierdas vas a parar? Me sentía traicionada, burlada. Le había dado mi confianza, le abrí mi corazón y qué hizo... Tratarlo como si no valiera nada. Me miró con seriedad y rompió las imágenes, dejándolas caer al suelo. —Escúchame, mi amor, por favor —pidió acercándose a mí—. Hay alguie

