Desde que tuve por primera vez a mi pequeña Anahera en brazos temí no ser suficiente para ella.
Los años pasan y se esta convirtiendo en una bella niña. Al temor de no ser suficiente se le agrego al de no poder darle lo mejor.
Aunque estamos rodeados de lujos y dinero siempre supe que algún día el dinero se acabaría. Y justamente eso es lo que me llevo a tener peleas constantes con la mujer que amo.
Si, soy un cobarde por no haber tenido el coraje de decirle que nuestro estatus social corre peligro. Preferí aceptar una propuesta muy peligrosa.
Hace 5 meses llego una mujer a mi oficina extremadamente bella. No se compara con mi hermosa esposa pero bella al fin. La propuesta de negocio fue excelente la empresa tuvo un crecimiento espectacular estos últimos meses. Hace dos meses la mujer me propuso ser su hombre y a cambio aumentaría su donativo a la empresa, al principio me negué amo a mi mujer pero la ultima colección de mi amada tuvo gastos que nos pusieron en aprietos. Las personas que no están tras las finanzas de una empresa no lo ven pero llega un momento que todo se viene a pico y eso nos estaba pasando. Ella dijo te doy una semana para que lo pienses, no sabia como manejar la situación. Todo se complico con los últimos viajes que realizamos. Y viene esta mujer y me pone en bandeja de oro la propuesta. Estaba tan desesperado que no lo pensé y acepte, me convertí en su amante. Tenia que entrar en el papel ya que la mujer se comenzó a enamorar de mi, le invente que me estaba divorciando al enterarse ella aumento su inversión en la empresa. Quería quedarse con la marca de mi esposa, yo no sabia como zafar del lio en el que me había metido al aceptar su propuesta.
Pero todo engaño es descubierto al final, mi traición a mi matrimonio tuvo su descubrimiento.
Estaba tan enfurecido conmigo mismo y escuchar a mi esposa gritarme que la engañaba me recordaba que soy un imbécil.
Cuando comenzó a golpearme supe que estaba fuera de si porque ella jamás es así, siempre fue dulce, amable, pasiva en todo sentido. Pero el haberme visto besar a otra mujer la desquició y no es para menos. Yo en su lugar hubiera hundido a su amante.
Para que se calme tuve golpear su mejilla, solo así se calmo pero todo se garabo cuando mi pequeño ángel me vio.
— Lo siento amor.
Me encuentro de rodilla llorando porque me siento miserable, jure un día no ser como mi padre y fracase.
Esta es la primer vez que golpee a mi esposa, me siento tan lleno de ira por mi comportamiento.
Me siento tan sucio por haber tocado a otra mujer.
Veo desde el piso como me mira con sus ojos llenos de lagrimas, su rostro comenzó a ponerse morado.
— ¿ Donde vas ? - Escucho su voz a mi espalda. No le respondo simplemente ingreso al baño y tomo el botiquín de emergencias. -
— Deja que te cure esa herida. - Mi mano tiembla cuando acerco la gasa con desinfectante, se queja debido al contacto. La abrazo y lloro en su cuello. - Lo siento. Lo siento por todo amor. Creí tener todo bajo control pero no es así.
— ¿ Por que decís eso. ?
— Hace uno meses nuestra empresa estaba en mal estado. La mujer con la que me viste es la responsable de no estar en quiebra ahora, pero todo se fue de mis manos con su propuesta.
— ¿ Que? - Tomo su rostro entre mis manos y miro esos ojos que me enamoraron la primer vez que la vi. -
— A cambio de invertir mas en tu marca que le encantaba me propuso ser su amante. Pero no contaba con que la mujer se enamoraría de mi. Vi que su obsesión por mi era cierta cuando invirtió el triple en nuestra empresa.
— ¿ Lo hiciste por dinero ?
— Si. No soportaba la idea de ir a banca rota y arruinar todo tu esfuerzo en la marca.
— ¿ Y piensas que te voy a creer esa historia ?
Se aleja de mi y siento su ausencia. Camino tras ella rogando por su perdón parezco un niño insistiéndole a su padre por un caramelo. Pero no quiero dejarla ir ella y mi princesa son mi todo.
— Amor por favor tienes que creerme. Si no fuera por que estábamos al borde de la quiebra nunca te hubiera engañado. Quiero mostrarte las finanzas de estos meses y el crecimiento que tuvimos gracias al dinero de esa mujer.
Ella detiene su andar y se gira su mirada ahora cambia a una de enojo, camina en mi dirección y me propina dos cachetadas. Y me las merezco por haberla tocado.
— LO QUE QUIERO ES QUE ENCUENTRES A NUESTRA HIJA - Me grita para luego alejarse de mi lado y correr a nuestra habitación. -
Es tanta la presión que ejerzo en mi mandíbula que puedo sentir el crujir que hace mis dientes.
Necesito golpear algo con fuerza y lo primero que veo es la ventana que esta en el pasillo en el que me encuentro parado, con mi puño cerrado golpe hasta no dejar nada del vidrio, no me importa que la sangre brote solo quiero sacar la ira que tengo acumulada dentro por ser un cobarde.
— ¡¡ SANTINO DETENTE. !! - Escucho su voz al voltear veo como me mira con temor. Corre a mi lado y toma la mano que sangra a montones. Me obliga a caminar a la habitación, ingresamos al baño, con cuidado me limpia cada herida que me produje. Al finalizar se que con los ojos cerrados respira profundo. - Te amo tanto, no me importa si todos me creen tonta por perdonarte, pero te perdono.
Al escucharla solo puedo abrazarla y llorar, lo hago hasta quedarme sin aire.
— Necesito que encuentres a nuestra pequeña.
— Lo hare. - Tomo el celular y le marco a Adriano. Pero antes de llamar la beso y vuelvo abrazar. -
Logro comunicarme con Adriano me dice que la buscara por cielo tierra y mar. Corta la llamada a los segundos de hacerlo me entra un mensaje donde me dice que esta con él y su esposa en su casa pero que necesita tiempo para calmarse.
— Amor ella esta con Adriano y su esposa. Pero necesita tiempo para calmarse. Se que no es fácil para ella haberme visto en el estado en el que me encontraba. Me dijo que me escribirá cuando nuestra princesa este lista.
— Gracias por decirme la verdad. - Se acerca a mi y me deja un casto beso. La sujeto de la cintura y la envuelvo entre mis brazo. Profundizo el beso escucho los gemidos que salen de su garganta y me recuerda por la primer vez que la hice mía. - Necesito tiempo.
Su mano esta apoyada en mi pecho su frente junto a la mía, respiro profundo.
— Te daré todo el que necesites.
— También pruebas de enfermedades s******s.
— Lo hare. Mañana mismo iré al medico y me hare las pruebas.
Bajamos a la cocina la ayudo a cocinar cosa que la relaja cuando esta estresada.
Las empleadas ya la conocen así que le dan su espacio.
Un mensaje de Adriano me indica que es tiempo de ir por mi pequeña.
— Vamos por nuestra princesa. - Al escucharme deja todo lo que esta haciendo en la cocina y camina a mi lado. -
— Amor ¿ Como esta ella ? ¿ Esta mas calmada ?
— Lo sabremos al llegar a su casa.
Salimos de nuestro hogar caminamos de la mano hasta la de Adriano, el vive a unas pocas calles de nuestra casa ya que es el protector de mi princesa. Tiene que estar a tiempo para cuando lo llamamos. Mi esposa tiembla pero no de frio si no de temor.
La abrazo para proporcionarle calor. Al llegar toco el timbre, nos abre nuestro empleado. Nos indica el camino, al ingresar veo como esta ayudando a Andrea a levantar la mesa.
— Mi bello ángel. - Cuando me escucha se paraliza los platos que llevaba en sus manitos se caen al piso haciéndose trisas. Mi esposa quiere correr tras ella pero la detengo, le susurro que le de tiempo. -
— ¿ Nena estas bien ? - Andrea se acerca y verifica que no este lastimada, cuando lo confirma nos hace seña que nos podemos acercar. -
— Necesitamos hablar ángel.
— ¿ Prometes no volver a tocar a mamá. ? - Su voz sale temblorosa. -
— Lo prometo por ti que eres mi ángel, quien le da sentido a mi vida.
Ella se gira y corre a mis brazos, mi esposa nos observa no puede evitar llorar, al igual que yo.