No me cabe duda de que quien haya sido la que me mandó este vídeo fue para molestarme y causar una discusión con Abel, pero como soy yo no soy de abrir debates con mi esposo por algo del pasado, por algo que sucedió cuando ni siquiera conocía mi nombre. — Marisa, me haces un favor— le pido a mi compañera. — Claro. — Puedes llamar a la agencia de envíos que te entregó este sobre y preguntar quién es el remitente. — Cuenta con ello, Chloé. Por cierto, la paciente de la habitación 220 lleva toda la mañana quejándose por el dolor que siente, dice que su pecho arde y que le cuesta respirar. —Joder, si le hemos hecho todas las pruebas necesarias y todas descartaron cualquier anomalía— digo suspirando—. Hagamos una cosa, vamos a hacer un electrocardiograma de nuevo y le pides a Víctor que es

