Es muy difícil que la noche de bodas pase desapercibida, incluso aunque ya habíamos tenido intimidad, la primera noche de casados es única, mágica e inolvidable. Sin duda para mí fue un momento de mi vida que jamás olvidaré, Abel hizo que cada segundo de esta esperada noche fuera especial. Me trató como princesa, pero a la vez descubrí la bestia que esconde. —¿Qué piensas del amor? — preguntó Abel mientras contemplamos el amanecer. — El amor es la esencia de la vida— contesté. — Estoy de acuerdo contigo pequeña, pero para mí el amor lo definiría en una sola palabra. —¿Cuál sería? — Chloé, tú mi pequeña desconocida, tú eres lo único que quiero en este momento y que estuve a punto de perderte. — Nunca más me perderás, ¿y sabes por qué? —¿Por qué? — Porque no dejaré que nadie ni nada

