Punto de vista de Patricia
Al salir de esa reunión, la cual pensaba que había salido bastante bien, suceden una seguidilla de reuniones, encuentros y desencuentros, uno peor que el otro. El grandioso Doctor Green salió serio, amargado e intentando ocultar su malestar, sin tener éxito. Luego, el resto comentamos los próximos pasos y empezamos a planificar. Me gustaría pensar que el aceptó todo tan fácilmente. Dios, que equivocada estaba.
Al día siguiente Rita me llama para explicar que volvemos a repensar toda la propuesta de las fotos porque, finalmente, el grandísimo Doctor Green comentó que no le gustó la idea y básicamente que por encima de su cadáver íbamos a hacer esas fotos en su casa. Sin entrar en mayores detalles, me comenta que fue un error armar esa reunión sin consultar primero con el área de investigación (es decir Mike y Eugene) y que tuvimos que dar unos pasos atrás en la resolución de las fotos. Compadezco eternamente a Rita quien parece ser una suerte de agente de resolución de conflictos.
Luego de lo que pareció ser varias reuniones donde se intentaba convencer a Green de la idea, además de darle la sensación de que tenía el poder de decidir los próximos pasos, se concluyó en que se iban a coordinar un par de reuniones de brainstorming para decidir en conjunto, qué se va a hacer.
La idea que teníamos me parece bastante cercana a lo que necesitamos, pero si comenzar de cero es lo que ellos consideran que les funciona, perfecto. Además, son horas pagas por lo que me viene bien. Coordinamos las agendas y la disponibilidad de todos y comenzamos la semana siguiente.
Cuando pensé que su actitud no podía ser peor, el primer día de reunión Green, simplemente no apareció. Literalmente nos dejó plantados, por lo que Rita, John y yo, trabajamos en conjunto, afortunadamente sacando un par de buenas ideas. Armamos un plan de comunicación a gran escala para los próximos meses que incluía videos, notas de prensa, contenido para r************* , etc. No sé por qué pero de vez en cuando me encontraba viendo a la puerta con la esperanza de que él entrara tarde, ¿disculpándose quizás? cosa que es bastante improbable. Siento que su presencia es tan llamativa, que aún frío como un iceberg, preferiría que estuviera. ¡Qué mal estoy!
Al siguiente día llega 30 minutos tarde un muy serio Taylor Green con una mejor predisposición, si se podría decir. Supongo que debe haber recibido una gran charla de Rita, prácticamente suplicándole que se uniera y al menos no se quejó, justo porque estaba Eugene y parte de la junta directiva. Luego de escuchar nuestras ideas bastante edulcoradas y transformadas para que sonaran más amigables para él, asintió un par de veces y parecía todo aprobado y finalizado. Parecía, es la palabra clave. Justo al terminar llama a parte a Rita quien pide que por favor me quede y de repente saca todo lo que tenía por dentro. Juzga una y cada una de mis sugerencias y pelea cada uno de los puntos.
- “Francamente Rita, esto me parece una estupidez. Espero que no suene personal señorita pero usted no sabe nada del Hospital, o de medicina, o de que es mi trabajo como para opinar sobre cómo mostrarlo al mundo” - me dice mirándome directamente, otra vez con ojos fríos, con un tono duro y sin remordimiento.
Quedo completamente sorprendida y me siento increíblemente ofendida y francamente no sé cómo responder. Afortunadamente, Rita tiene la experiencia de años con este tipo de cosas y sale a responder rápidamente.
- “Taylor, querido, ella no tiene por qué saber de estas cosas. Ella sabe tomar fotografías buenas que se ven reales y que sacan lo mejor de las personas. Sé que para ti es una tontería pero así como tú logras probar ideas nuevas y sacar a relucir hipótesis, ella también tiene un don” - le comenta, mientras yo bajo la mirada entre agradecida y apenada.
- “Además” - continúa Rita - “Este fue un trabajo de todo el equipo, no sólo Patty, todos colaboramos y trabajamos arduamente para sacar lo mejor para el área de investigación. Estamos aquí para ustedes, no somos el enemigo aquí. Sé que no compartes nuestra opinión, pero solo te pedimos que nos dediques unas horas en estas próximas semanas y en lo que menos te des cuenta ¡estará todo terminado!” - le comenta alivianando totalmente la tensión del momento.
Mientras yo pienso: esta mujer es una genia indiscutible de manejar a las personas. Tiene mi admiración eterna. Espero que no vengan más malentendidos desafortunados.