Mi cabeza sale de mi habitación para saber si alguno de mis acompañantes estaban ya despiertos. El ruido no aparece por ningún lado así que esa es mi perfecta señal de que todos deben estar en su mundo de sueños, por lo menos por ahora deberían de estarlo, la noche anterior se habían quedado hablando mucho más de lo que pensamos y ellos cayeron rendidos. Por lo menos ellos porque yo me quede viendo hacia la puerta de mi baño más tiempo del que pensé, las horas habían pasado, una tras otra y mis ojos seguían pagados a la puerta, algunas veces hacia la puerta de mi cuarto esperando a saber si alguien pasaba por esa abertura. Para saber si mis sustos tenían un porque, para saber si había alguien de verdad está queriendo acecharme hasta el punto de casi volverme loca, pero nadie apareció por

